7 canvis per millorar la teva alimentació

7 cambios para mejorar tu alimentación

Septiembre es un mes de principios y de empezar nuevos proyectos. También es un momento para plantearse retos. Ir al gimnasio, ahorrar más, empezar un curso… Y, por qué no, ¡llevar una alimentación más saludable! Si tú también te lo has planteado, o si has empezado a hacer cambios, pero te está costando, este artículo te interesa. Te proponemos 7 consejos para comer mejor y más saludable. ¡Toma nota!

Sé realista

Cuando nos proponemos hacer un cambio, es importante ser consciente de lo que implica y si podemos mantenerlo. Es mejor no buscar la perfección, y centrarse en los pequeños objetivos que podemos alcanzar. Por ejemplo, si no te gusta demasiado el pescado, incluirlo un par de veces por semana en tus menús ya es un éxito. Si antes comías carne cada día, ¡es una gran mejora! A medida que pruebes recetas, quizás te animas a comer más a menudo. Pero si te propones comer pescado 4 veces por semana, posiblemente abandonarás a los pocos días.

Planifica tus menús

Las prisas son malas consejeras. Si planificas con tiempo lo que comerás durante la semana, será más fácil hacer una alimentación saludable. Podrás incluir diferentes grupos de alimentos y dar más variedad al menú. Hacer la compra también será más ágil. Sabiendo qué comerás, puedes comprar lo que necesites con antelación. También te ayudará a prever las cantidades, y no quedarte sin frutas o verduras frescas.

El plato saludable: un método que funciona

El método del plato te servirá para incluir a la comida y la cena todo lo que necesitas, en la proporción adecuada. Imagínate un plato, ahora divídelo por la mitad. Una de las mitades debe contener verduras o vegetales. Ya tienes el 50% de tu comida. Ahora divide la otra mitad en 2. Una parte corresponde a alimentos proteicos (huevo, legumbres, pescado o carne), y la otra a alimentos farináceos, como la pasta, el arroz, la patata o el pan. Esto quiere decir que en cada comida, los vegetales deben de estar presentes en mayor proporción. ¿Ya lo cumples? Puedes ampliar la información aquí.

Evita las restricciones sin base científica

Comer bien no quiere decir restringir ciertos alimentos o saltarse comidas y pasar hambre. Si el objetivo es comer mejor, se trata de hacerlo con cordura y evitar los mitos alimenticios. Por ejemplo, no tiene ningún sentido eliminar los alimentos ricos en hidratos de carbono (cereales, pan, tubérculos, …) a partir de la tarde. Es necesario comerlos en la proporción adecuada, tal y como indica el método del plato saludable. Tampoco es aconsejable evitar el gluten o los lácteos sin recomendación médica. Si quieres mejorar tu dieta y tienes dudas, puedes consultar a un dietista-nutricionista o a tu médico de confianza.

Pásate a los alimentos naturalmente ricos en fibra

La fibra es una gran aliada para la salud, como te explicamos en este artículo. Lo mejor de todo es que siempre va asociada a alimentos saludables. ¿Cómo conseguir los 25-30 g de fibra recomendada al día? Incluye a tu alimentación:

  • Vegetales y verduras: intenta que formen parte del almuerzo y la cena. Ya sea en forma de crema de verduras, ensalada, como guarnición, salsa o sofrito.
  • Fruta: incluye un mínimo de 3 piezas de fruta al día. ¡Ojo! Los zumos, aunque sean naturales, no son recomendables ni sustituyen la fruta fresca entera. Si optas por la fruta en los postres del almuerzo y la cena, y añades una a media mañana, ¡ya lo tienes!
  • Frutos secos y semillas: son un auténtico tesoro nutricional, muy ricos en fibra, grasas saludables, minerales y vitaminas. Un puñado de frutos secos al día (crudos o tostados) no engordan y pueden ser un snack saludable y saciante. Las semillas también tienen muchos beneficios, lo hablamos en nuestro artículo sobre pipas y semillas.
  • Cereales integrales: opta por las versiones sin refinar. ¿Sabías que, de manera natural, las harinas integrales contienen más minerales, vitaminas y antioxidantes que las harinas blancas? En cuanto al pan, escoge los que están hechos con una buena proporción de harinas integrales. Por ejemplo, el pan de cereales Turris, el integral o el de espelta integral.
  • Legumbres: inclúyelas 3 o 4 días a la semana, como mínimo. Puedes guisar legumbres con verduras, hacer patés o sopas, también puedes optar por una buena ensalada.

Disminuye el consumo de carne

En nuestro entorno el consumo de carne es superior a las recomendaciones. ¡No hace falta comer carne cada día! Si optamos por incluir en nuestro día a día más proteínas vegetales como las legumbres, ganaremos en salud.

Cambia la sal por las especias y las hierbas aromáticas

El exceso de sal tiene consecuencias para la salud y, en muchas ocasiones, no somos conscientes de ello. Una buena idea es dar sabor a nuestros platos con especias y hierbas. De esta manera, evitaremos añadir demasiada sal. Además, ¡daremos un toque más especial a nuestras recetas!

¿Estás haciendo cambios para comer más saludable? ¿Qué cambios has hecho en tu alimentación? ¡Nos encantará saberlo!

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