panes del mundo

Panes del mundo

Los cereales son un alimento básico que se consume en todo el mundo y de ellos sale el pan. En cualquier rincón del planeta encontraremos pan, pero no en todas partes se come el mismo tipo de pan.

Desde el Paleolítico, pasando por los egipcios, los hebreos, los griegos, los romanos … y hasta hoy, el pan ha sufrido una gran transformación.

El clima, los cultivos de cereales, la cultura, los acontecimientos históricos, la mitología, incluso la religión ha hecho que aparezcan muchas variedades de pan. Porque el pan se adapta y evoluciona según el territorio y las necesidades humanas. A continuación, os invitamos a hacer un viaje para conocer diferentes panes del mundo.

Conoce los diferentes tipos de pan

Baguette

¿Quién no conoce la baguette? Una barra larga y delgada típica de Francia, de corteza muy crujiente y dorada, con una miga tierna y esponjosa. ¡Oh là là! ¡Qué delicadeza!

Una teoría dice que Napoleón la inventó. En el marco de las campañas contra los rusos, decretó que los panaderos de su ejército hicieran un pan largo y delgado para que los soldados pudieran transportarlo en el bolsillo de sus uniformes.

Como sea, las boulangeries están llenas de baguettes y es uno de los panes más conocidos en el mundo.

Focaccia

La «focaccia» es un pan tradicional italiano muy similar a la pizza. Su secreto está en la cocción y la calidad del aceite, porque el encanto en el paladar se produce gracias a que la masa absorbe todo el sabor extraído de la aceituna típica de la zona, la «taggiasche».

Normalmente se adereza con aceite de oliva, sal gruesa y romero, pero hay de todo tipo, de tomates secos, cebolla, provolone, grana padano …

La receta básica se cree que procede de los antiguos etruscos o los griegos, pero es considerada como una famosa delicia de Liguria que surgió durante la tercera cruzada. Los habitantes de la región, ante las invasiones sarracenas, se refugiaron tierra adentro llevándose todo lo que pudieron salvar, como harina, agua, aceite y queso. De ahí nació la célebre focaccia con queso que todos quieren probar cuando visita Recco.

Pan de centeno

Los alemanes principalmente y también los habitantes de países vecinos, consumen mucho pan de centeno. Es un pan de sabor intenso y ácido, con una miga densa y un color oscuro que le otorga el centeno y por ello a menudo la llamamos pan negro.

El centeno es un cereal rico en vitaminas y minerales, además contiene una buena cantidad de proteína y fibra, que favorece el tránsito intestinal. En Turris tenemos un pan redondo de espelta y centeno, una combinación muy saludable. Si queréis podéis consultar en el blog Los beneficios de la espelta y el centeno.

Tradicionalmente cultivado en el centro y norte de Europa, se conoce que en el siglo VI ya lo preparaban, porque se conserva fresco varios días y combina perfectamente con cualquier alimento.

En Dinamarca destaca una variedad de pan de centeno muy popular, el Rugbrød, que se diferencia por ser menos espeso. En la mayoría de los países nórdicos lo comen en forma de sándwiches llamados Smørrebrød, que consisten en una rebanada de pan de centeno untada con mantequilla y cubierta con varios alimentos, como lechuga, pollo, atún, rodajas de tomate, etc.

Bagel:

Un bagel es un pan redondo, como los típicos panes de hamburguesa, pero con un agujero en medio, como si fuera un donut. Está hecho con harina de trigo y tiene una costra con un color muy característico que se consigue hirviendo la pieza en agua caliente antes de entrar al horno.

Lo más habitual es comerlos abiertos por la mitad y rellenos con embutidos, pescados ahumados, o incluso dulces. También pueden llevar semillas de sésamo o amapola, comino o cebolla por encima.

Fácilmente podríamos pensar que proviene de Estados Unidos, porque es un típico desayuno neoyorquino. Pero su origen data de 1610, cuando los inmigrantes judíos del sur de Alemania y Polonia se establecieron en Nueva York, y obviamente llevaron su pan más destacado, el bagel.

Tortilla:

La tortilla es la base fundamental de la cocina mexicana. Se elabora con harina de maíz y sin levadura. De ahí vienen los «tacos», un famoso plato de tortillas rellenas con carne o verduras guisadas.

El maíz es un alimento muy antiguo en México y otros países de América Central. De hecho, se conoce información desde el año 500 AC. Después de la Conquista, los españoles le dieron este nombre por el parecido que tiene a la forma de la tortilla de huevos.

Pita:

La pita es un pan procedente del oriente medio y que se ha popularizado en nuestro entorno gracias a los locales de kebabs.

Es un pan que típicamente se prepara sin levadura y cuando se cuece se hincha como una bola quedando un gran agujero en su interior, así se aprovecha para rellenarlo de carnes y verduras. Se acompaña de hummus, ¡una pasta de garbanzos buenísima!

Pan Challah:

El pan más conocido de los israelíes es el Challah. Se trata de un pan dulce y trenzado que los judíos, sobre todo los sefardíes, toman los sábados. Es muy especial, ya que antes de comerlo lo bendicen porque representa el maná caído del cielo con el que Dios les alimentó los 40 años de peregrinación por el desierto después del éxodo de Egipto.

Pan Naan:

Muy popular en Asia Central, pero mucho más tradicional en la India. Es un pan plano hecho de harina, levadura y semillas que tiene una textura elástica y una miga densa. Se utiliza como si fueran los cubiertos, ayudando a acompañar los alimentos a la boca con las manos.

Dice la historia que era hecho por los monjes, ya que durante sus travesías de peregrinación hacia las ciudades sagradas llevaban un cilindro de barro encima como si fuera un horno que ponían al fuego y así lo cocían concentrando el calor.

Si os ha gustado esta vuelta al mundo a través de los diversos panes, seguro que también os gustará probarlos, una manera de viajar y experimentar la gastronomía, la cultura y los sabores del mundo.

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